Priego de Córdoba, para no perdérselo

Si digo aquí que este es uno de los pueblos más bonitos de España -al menos que yo haya visitado- seguramente pensarán que exagero y que siempre digo lo mismo. Hace unos meses, otorgué a Frigiliana ese honor, lo cual no impide que siga añadiendo lugares a esa lista, que dicho sea de paso tengo que actualizar.

Priego, en la provincia de Córdoba, es una de esas paradas obligadas en cualquier viaje por el interior de la provincia, pero también es accesible en poco tiempo desde Granada, Jaén, Sevilla o Málaga. Su localización en un cruce de caminos es lo que hizo a esta preciosa villa un lugar tan codiciado en épocas remotas. Fundada por los primeros invasores musulmanes en el siglo VIII, caerá definitivamente bajo dominio cristiano en el siglo XIV y tendrán que pasar dos siglos para que la ciudad vuelva a alcanzar un período de esplendor que se tradujo en la prolífica construcción de edificios religiosos y civiles de apariencias y formas manieristas, barrocas, rococós y neoclásicas. La preciosa Iglesia de la Asunción, con un sagrario rococó que puede causar tortícolis al intentar apreciar todos los detalles de la cúpula y el friso que la recorre, es junto a la Iglesia de la Aurora uno de los imprescindibles en una visita a la ciudad.

Sagrario rococó de la Iglesia de la Asunción

Sagrario rococó de la Iglesia de la Asunción

Cúpula del Sagrario, Iglesia de la Asunción

Cúpula del Sagrario, Iglesia de la Asunción

Iglesia de la Aurora, Priego de Córdoba

Iglesia de la Aurora, Priego de Córdoba

Fachada de la Iglesia de la Aurora, Priego de Córdoba

Fachada de la Iglesia de la Aurora, Priego de Córdoba

Para no perderse también está el pintoresco Barrio de la Villa, antigua barriada musulmana con casas -¿cómo no?- encaladas y con macetas con flores adornando sus fachadas. No hay que olvidar que estamos en Andalucía, en Córdoba, provincia por excelencia de los patios y del buen gusto en cuanto a decorar con plantas se refiere. Este pequeño e intrincado barrio te hace sentir en un laberinto, y ese es uno de sus mayores encantos, pues cuando menos te lo esperas te encuentras con joyitas como la Plaza de San Antonio, una recoleta placita que hace las delicias de cualquier visitante. 

Plaza de San Antonio, Priego de Córdoba

Plaza de San Antonio, Priego de Córdoba

Plaza de San Antonio, Priego de Córdoba

Plaza de San Antonio, Priego de Córdoba

Ventana en el Barrio de la VIlla, Priego de Córdoba

Ventana en el Barrio de la VIlla, Priego de Córdoba

Barrio de la Villa, Priego de Córdoba

Barrio de la Villa, Priego de Córdoba

Bordeando el Barrio de la Villa se encuentra el Balcón del Adarve, un balcón natural que se abre sobre un mar de olivos y que actúa como mirador de gran parte de los alrededores de la ciudad. En su parte noroeste se acerca al Castillo de Priego, fortaleza musulmana que luego sirvió de castillo cristiano y que desgraciadamente no se encuentra en muy buen estado de conservación -sobre todo teniendo en cuenta la cercana Fortaleza de la Mota en Alcalá la Real, tan bien conservada- pero sí que vale la pena subir a uno de los extremos de la muralla para tener magníficas vistas del perfil de Priego.

Vistas desde el Balcón del Adarve, Priego de Córdoba

Vistas desde el Balcón del Adarve, Priego de Córdoba

Una de las torres del castillo de Priego de Córdoba

Una de las torres del castillo de Priego de Córdoba

Entrada al castillo, Priego de Córdoba

Entrada al castillo, Priego de Córdoba

Plaza de Santa Ana, frente al castillo, Priego de Córdoba

Plaza de Santa Ana, frente al castillo, Priego de Córdoba

Detrás del Castillo encontramos las Carnicerías Reales, matadero y mercado de la carne del siglo XVI, en muy buen estado de conservación que alberga una pequeña exposición. Más abajo, en la Plaza de San Pedro y luego en la Calle de San Juan de Dios, localizamos dos bonitas iglesias barrocas dedicadas a los santos ya mencionados. Un paseo también merecen las calles Río, Carrera de Álvarez o la Carrera de las Monjas, todas con magníficos ejemplos de casas señoriales con un genuino aire andaluz.

Casa señorial, Priego de Córdoba

Casa señorial, Priego de Córdoba

Paseando por la calle del Río se llega a las famosas Fuente del Rey y de la Salud, dos fuentes monumentales de épocas diferentes que dan un carácter regio a la villa de Priego.

Fuente del Rey, Priego de Córdoba

Fuente del Rey, Priego de Córdoba

Fuente del Rey en primer plano y Fuente de la Salud al fondo, Priego de Córdoba

Fuente del Rey en primer plano y Fuente de la Salud al fondo, Priego de Córdoba

Y si aún se tiene ganas de seguir paseando, subir a la Ermita del Calvario es el final perfecto, pues desde arriba puede verse toda la ciudad, con sus blancas casas y sus campanarios de piedra (lástima que mi cámara se quedara sin batería y no pudiera sacar fotos, una excusa para volver a Priego).

 

 

 

 

 

 

 

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Frigiliana, uno de los pueblos más bonitos de España

Hace poco alguien me dijo que en alguna parte había leído que Frigiliana era uno de los pueblos más bonitos de España. Hasta entonces, yo no había oído hablar de él, pero hay tantas cosas de las que yo no he oído hablar.

callejuelas de Frigiliana

callejuelas de Frigiliana

Una de mis hobbies favoritos mientras estoy viajando es detenerme a mirar postales. Me puedo pasar horas fascinada mirándolas pues me encanta dar con postales que me gustaría poder reproducir con la cámara, muchas me dan ideas de fotos, y lo que es mejor, a veces encuentro postales que me descubren un lugar nuevo. Y eso fue lo que ocurrió cuando hace casi dos semanas estando en Nerja vi una postal que me fascinó. En ella aparecía una callejuela empinada, con casitas todas pintadas de blanco e innumerables flores y plantas por doquier. Enseguida miré el reverso de la postal y vi el nombre del lugar: Frigiliana, no podía ser una coincidencia. Tenía que ir.

Así que al día siguiente salí en busca de Frigiliana. A apenas 10 kilómetros de la costa malagueña, concretamente de Nerja, se encuentra muy bien escondida a los pies de la Sierra de Almijara. Nada más subir hacia el pueblo se siente un aire de montaña muy agradable que invita a pasar allí todo el día.

el maravilloso entorno

el maravilloso entorno

Y es que Frigiliana lo tiene casi todo. Montaña y mar cerca, y un entramado de preciosas calles, callejuelas, muchas escaleras, plantas por doquier, y ¡apenas turistas! Sí, ¡apenas turistas! Supongo que aún es una minoría la que se entera de que este lugar existe, y a pesar de este post, espero que así siga siendo, pues Frigiliana sigue siendo una localidad muy genuina y me encantaría que conservara su autenticidad.

el blanco predomina

el blanco predomina

apenas se ven turistas

apenas se ven turistas

Las calles, apenas transitadas, se encuentran tan limpias que llama la atención. Y es que los vecinos de Frigiliana se toman muy en serio la apariencia del pueblo.

detalles

detalles

plantas por doquier

plantas por doquier

artesanía de la localidad y de otros pueblos

artesanía de la localidad y de otros pueblos

Todas las casas están impecablemente pintadas de blanco, las puertas, de madera, suelen ser azules o verdes, aunque también hay otros colores. Y el magnífico gusto con el que están dispuestas las plantas por todo el pueblo, hablan de una ciudadanía muy comprometida con el entorno y muy orgullosos del lugar en el cual viven.

puertas de Frigiliana

puertas de Frigiliana

los revestimientos de las casas también recuerdan a Chaouen

los revestimientos de las casas también recuerdan a Chaouen

Puede ser que a algunos viajeros que hayan estado en pueblos del Rif marroquí, como Chaouen, sientan una especie de déjà vu, pues caminando por sus calles del barrio morisco uno podría pensar que ha sido transportado a los alrededores de Chaouen. No sólo por las callejuelas, los materiales que revisten algunas casas, las puertas azules y lo pintoresco del pueblo, también por su situación al pie de la Sierra.

España o Grecia

¿España o Grecia?

También recuerda a los pueblos de las islas griegas, a tal punto que uno se pregunta a veces si está en España o en Santorini. Y es que hay lugares, como este, que muchas veces relacionamos con destinos más lejanos, con otros países, culturas, lenguas, pero lo cierto es que están cerca, sólo hay que buscarlos.