Priego de Córdoba, para no perdérselo

Si digo aquí que este es uno de los pueblos más bonitos de España -al menos que yo haya visitado- seguramente pensarán que exagero y que siempre digo lo mismo. Hace unos meses, otorgué a Frigiliana ese honor, lo cual no impide que siga añadiendo lugares a esa lista, que dicho sea de paso tengo que actualizar.

Priego, en la provincia de Córdoba, es una de esas paradas obligadas en cualquier viaje por el interior de la provincia, pero también es accesible en poco tiempo desde Granada, Jaén, Sevilla o Málaga. Su localización en un cruce de caminos es lo que hizo a esta preciosa villa un lugar tan codiciado en épocas remotas. Fundada por los primeros invasores musulmanes en el siglo VIII, caerá definitivamente bajo dominio cristiano en el siglo XIV y tendrán que pasar dos siglos para que la ciudad vuelva a alcanzar un período de esplendor que se tradujo en la prolífica construcción de edificios religiosos y civiles de apariencias y formas manieristas, barrocas, rococós y neoclásicas. La preciosa Iglesia de la Asunción, con un sagrario rococó que puede causar tortícolis al intentar apreciar todos los detalles de la cúpula y el friso que la recorre, es junto a la Iglesia de la Aurora uno de los imprescindibles en una visita a la ciudad.

Sagrario rococó de la Iglesia de la Asunción

Sagrario rococó de la Iglesia de la Asunción

Cúpula del Sagrario, Iglesia de la Asunción

Cúpula del Sagrario, Iglesia de la Asunción

Iglesia de la Aurora, Priego de Córdoba

Iglesia de la Aurora, Priego de Córdoba

Fachada de la Iglesia de la Aurora, Priego de Córdoba

Fachada de la Iglesia de la Aurora, Priego de Córdoba

Para no perderse también está el pintoresco Barrio de la Villa, antigua barriada musulmana con casas -¿cómo no?- encaladas y con macetas con flores adornando sus fachadas. No hay que olvidar que estamos en Andalucía, en Córdoba, provincia por excelencia de los patios y del buen gusto en cuanto a decorar con plantas se refiere. Este pequeño e intrincado barrio te hace sentir en un laberinto, y ese es uno de sus mayores encantos, pues cuando menos te lo esperas te encuentras con joyitas como la Plaza de San Antonio, una recoleta placita que hace las delicias de cualquier visitante. 

Plaza de San Antonio, Priego de Córdoba

Plaza de San Antonio, Priego de Córdoba

Plaza de San Antonio, Priego de Córdoba

Plaza de San Antonio, Priego de Córdoba

Ventana en el Barrio de la VIlla, Priego de Córdoba

Ventana en el Barrio de la VIlla, Priego de Córdoba

Barrio de la Villa, Priego de Córdoba

Barrio de la Villa, Priego de Córdoba

Bordeando el Barrio de la Villa se encuentra el Balcón del Adarve, un balcón natural que se abre sobre un mar de olivos y que actúa como mirador de gran parte de los alrededores de la ciudad. En su parte noroeste se acerca al Castillo de Priego, fortaleza musulmana que luego sirvió de castillo cristiano y que desgraciadamente no se encuentra en muy buen estado de conservación -sobre todo teniendo en cuenta la cercana Fortaleza de la Mota en Alcalá la Real, tan bien conservada- pero sí que vale la pena subir a uno de los extremos de la muralla para tener magníficas vistas del perfil de Priego.

Vistas desde el Balcón del Adarve, Priego de Córdoba

Vistas desde el Balcón del Adarve, Priego de Córdoba

Una de las torres del castillo de Priego de Córdoba

Una de las torres del castillo de Priego de Córdoba

Entrada al castillo, Priego de Córdoba

Entrada al castillo, Priego de Córdoba

Plaza de Santa Ana, frente al castillo, Priego de Córdoba

Plaza de Santa Ana, frente al castillo, Priego de Córdoba

Detrás del Castillo encontramos las Carnicerías Reales, matadero y mercado de la carne del siglo XVI, en muy buen estado de conservación que alberga una pequeña exposición. Más abajo, en la Plaza de San Pedro y luego en la Calle de San Juan de Dios, localizamos dos bonitas iglesias barrocas dedicadas a los santos ya mencionados. Un paseo también merecen las calles Río, Carrera de Álvarez o la Carrera de las Monjas, todas con magníficos ejemplos de casas señoriales con un genuino aire andaluz.

Casa señorial, Priego de Córdoba

Casa señorial, Priego de Córdoba

Paseando por la calle del Río se llega a las famosas Fuente del Rey y de la Salud, dos fuentes monumentales de épocas diferentes que dan un carácter regio a la villa de Priego.

Fuente del Rey, Priego de Córdoba

Fuente del Rey, Priego de Córdoba

Fuente del Rey en primer plano y Fuente de la Salud al fondo, Priego de Córdoba

Fuente del Rey en primer plano y Fuente de la Salud al fondo, Priego de Córdoba

Y si aún se tiene ganas de seguir paseando, subir a la Ermita del Calvario es el final perfecto, pues desde arriba puede verse toda la ciudad, con sus blancas casas y sus campanarios de piedra (lástima que mi cámara se quedara sin batería y no pudiera sacar fotos, una excusa para volver a Priego).

 

 

 

 

 

 

 

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Astorga, lluvia, sol y nieve, todo en uno

Catedral y Palacio Episcopal

Catedral y Palacio Episcopal

Astorga era uno de esos destinos pendientes de los tantos que tengo en mis viajes por España. Soñaba con ver el Palacio Episcopal de Gaudí tras conocer ya sus muchas obras en Barcelona, el Capricho en Comillas o la casa Botines en León. También el casco histórico de esta pequeña ciudad me resultaba interesante así que decidí quedarme en ella tras abandonar León.
La llegada a la ciudad fue apoteósica, con una lluvia pertinaz que calaba hasta los huesos. Pronto supe que los albergues de la ciudad estaban cerrados hasta marzo (sólo estaban abiertos los destinados a los peregrinos del Camino de Santiago) así que tuve que optar por un plan B. El plan B se llama Hostal La Peseta, el cual recomiendo, además de por el alojamiento por la increíble comida que sirven.

Plaza Mayor con lluvia

Plaza Mayor con lluvia

La misma plaza tras la tormenta

La misma plaza tras la tormenta

murallas de Astorga

murallas de Astorga

Tras dejar mochila y demás cosas en la habitación salí a recorrer la ciudad. El viento y el frío hacían del recorrido un desafío. De repente, sin previo aviso empezó a nevar. Diez minutos después el viento desapareció como por arte de magia y salió un sol que dejó a la vista un límpido cielo azul. Si hubiese querido hacer una colección de fotos de un mismo lugar con diferentes tonos este habría sido el día. Pero vamos a hablar de Astorga que bien merece una parada. Además del Palacio Episcopal (3 euros la entrada, 5 euros combinada con la catedral. Los jardines del palacio son de acceso gratuito) que me maravilló como siempre logra hacerlo Gaudí, tenemos las murallas de la ciudad, de factura medieval construidas sobre unas de época romana, la imponente catedral (algo sombría en su interior), la Casa del Sacristán, la bonita Plaza Mayor con un exquisito edificio como Ayuntamiento, los restos de una gran casa romana con termas incluidas, la Ruta Romana (cerrada este invierno), el Museo Romano (también cerrado aunque no dijeron hasta cuando), la modernista casa Granell, y por supuesto y para lo más golosos, el Museo del Chocolate, industria, la del chocolate muy relevante en Astorga que está vinculada a los arrieros maragatos que traían desde los puertos del norte de España mercancías venidas de ultramar.

Restos de la casa romana del Mosaico del oso y los pájaros

Restos de la casa romana del Mosaico del oso y los pájaros

De repente salió el sol

De repente salió el sol

Palacio episcopal hoy museo de los caminos visto desde el jardín

Palacio episcopal hoy museo de los caminos visto desde el jardín

Maragatos, no hay que olvidar que estamos en Astorga

Maragatos, no hay que olvidar que estamos en Astorga

Un día en la ciudad puede ser suficiente para verlo todo, sobre todo en verano que los días duran más. La ventaja de haberla conocido en invierno y bajo las inclemencias del tiempo fue poder ver una Astorga casi vacía, sin colas, sin multitudes frente a los edificios, todo un lujo cuando se viaja.

Despidiendo el año en Asturias

Este año que acaba de terminar he tenido la suerte de poder despedirlo en tierras astures. Tras 11 días recorriendo este pedazo verde de España no puedo menos que sentirme muy afortunada por estos días compartidos con gente tan noble como la asturiana. Y es que Asturias no sólo es famosa por su paisaje, sino también por la calidez de su gente, afables, generosos, nobles, hay muchos adjetivos para describir a los asturianos.

Escanciador de sidra

Escanciador de sidra

También he podido ver todo ese repertorio que forma parte del tópico asturiano: escanciadores de sidra, gaiteros, señoras con sus madreñas en el campo, vacas asturianas con sus cencerros, caballos asturcones, hórreos y paneras que van salpicando esta tierra cuyo paisaje parece sacado de un cuento antiguo.

escena típica del campo asturiano

escena típica del campo asturiano

gaiteros practicando

gaiteros practicando

En poco tiempo he tenido la suerte de callejear la elegancia de Oviedo y Gijón, de visitar la bonita ciudad con soportales de Avilés, de asombrarme ante la fuerza de un mar bravo en Salinas o Cabo de Peñas, recorrer las bonitas villas de Cudillero, Luarca, Candás, Luanco o la famosa Ribadesella.

Pintoresco cudillero

Pintoresco cudillero

Soportales en Avilés

Soportales en Avilés

 

Cabo de Peñas

Cabo de Peñas

Asturias es tierra de mar y montaña, de pescadores, ganaderos y mineros, y también de emigrantes. Me ha resultado muy interesante leer las historias de tantos que cruzaron el océano en busca de una vida más próspera y que eligieron Cuba como principal destino para hacer fortuna. Estos inmigrantes, algunos conocidos como indianos, dejaron un magnífico legado arquitectónico repartido por toda Asturias, testimonio de aquellos tiempos en los que aún se podía soñar con hacer Las Américas.

Casas de indianos en Ribadesella

Casas de indianos en Ribadesella

Gijón, Palacio de Revillagigedo

Gijón, Palacio de Revillagigedo

Me voy con la impresión de que he visto mucho pero aún me queda tanto por ver. Asturias es para recorrerla, saborearla, amarla. El lema de Paraíso Natural no es un mero cliché, quien quiera disfrutar del campo, de la montaña, de mar y ciudad y sentirse como en casa debe venir a Asturias. Yo por lo pronto sólo sueño con volver y seguir maravillándome ante tanta belleza.

 

Antequera y Archidona, dos propuestas en el interior de Málaga

Vista de Antequera

Vista de Antequera

Antequera, la Antikaria o Ciudad Antigua romana es hoy una agradable ciudad malagueña con muchos atractivos para el visitante.
Su arquitectura que se pierde en un pasado de 6.500 años con sus dólmenes, los hechos históricos de los que fue testigo durante las innumerables conquistas, su conveniente situación geográfica como puerta de entrada a la Baja Andalucía y cruce de caminos entre las provincias aledañas, las sierras, olivares, lagunas y formaciones kársticas que la rodean y su exquisita gastronomía, hacen de Antequera un destino ineludible en un viaje por la provincia de Málaga.

Subida al la Alcazaba, Antequera

Subida al la Alcazaba, Antequera

Entre los lugares que destacaría visitar en Antequera están cómo no, los dólmenes. Estos, ubicados junto a la carretera de entrada de la Ronda norte, son tres construcciones megalíticas que han sido consideradas como el mayor conjunto dolménico de Europa. Cuando lo leí me quedé bastante sorprendida, nunca antes había oído hablar de los dólmenes de Antequera y comparado con lugares como Stonehenge este apenas recibe visitantes. ¿Cómo puede ser que los dólmenes de Antequera sean tan poco conocidos? ¿Será porque al potenciarse tanto el turismo de sol y playa en la provincia de Málaga se está actuando en detrimento de un turismo de interior, monumental, arqueológico? En fin, eso daría para otro post. Volviendo a los dólmenes de Antequera, el de Viera, el más antiguo, tiene unos 6.500 años de Antigüedad, nada mal viendo lo bien que aguanta el paso del tiempo. La visita al conjunto es gratuita, razón de más para que fuese conocido.

Alcazaba de Antequera

Alcazaba de Antequera

Real Colegiata de Santa María, Antequera

Real Colegiata de Santa María, Antequera

Dominando desde una colina todo el núcleo urbano y vista desde prácticamente toda la ciudad, la Alcazaba de Antequera es testimonio del pasado también musulmán de estas tierras. La entrada combinada a la fortaleza y a la Real Colegiata de Santa María que está un poco más abajo cuesta 6 euros. A un lado de esta se encuentran las ruinas de las termas romanas del siglo I d. C. Se han encontrado algunos mosaicos de siglos posteriores y la mayor importancia que revisten es que han sido la confirmación de la ciudad romana de Antikaria, hasta entonces sólo conocida por fuentes escritas.

Ruinas de las Termas romanas, Antequera

Ruinas de las Termas romanas, Antequera

Como en otras ciudades andaluzas en las cuales tras la Reconquista había que cristianizar rápidamente los territorios, hay una gran cantidad de órdenes religiosas por toda la ciudad, presencia que se adivina por los muchos conventos e iglesias que hay. Ciertamente, en Andalucía la presencia de conventos es abrumadora, sólo en Antequera he contado diez conventos además de un monasterio. No en balde la ciudad estaba entre las diez primeras ciudades españolas en cantidad de población e importancia comercial durante el Siglo de Oro.

Otro de los atractivos de la ciudad malagueña son sus plazas. La plaza Coso Viejo con la estatua ecuestre de Fernando I de Aragón, que conquista la ciudad en 1410, la de San Sebastián con la magnífica Iglesia Colegial de San Sebastián, la de las Descalzas que debe su nombre al convento de las Carmelitas Descalzas, o la pequeña y coqueta Plaza del Portichuelo con la capilla de la Virgen del Socorro que me dejó fascinada por su singularidad.

Plaza Coso Viejo, Antequera

Plaza Coso Viejo, Antequera

Plaza del Portichuelo, capilla de la Virgen del Socorro, Antequera

Plaza del Portichuelo, capilla de la Virgen del Socorro, Antequera

Y si las plazas antequeranas son bonitas, no lo es menos la Plaza Ochavada de Archidona. A unos pocos kilómetros de Antequera y también muy cerca de Granada, se encuentra esta pequeña ciudad en la falda de la Sierra de Gracia. No hay tantas cosas que ver, lo más interesante aparte de la plaza es callejear e intentar llegar a la Ermita de la Virgen de Gracia en la Sierra del mismo nombre.

Pero volviendo a la plaza ochavada, tengo que decir que me pareció requetebonita. Por lo inusual de su trazado (hay muy pocas en España), el tamaño -a mi juicio- perfecto, los toldos verdes que unifican las fachadas, y la vida que en ella hay, pues actúa como centro de encuentro de los habitantes de la ciudad. La nota negativa para mi gusto, es que desde 2010 ha vuelto a utilizarse para espectáculos taurinos, espectáculo que no me gusta porque lo considero una crueldad para con el animal.

Plaza ochavada, Archidona

Plaza ochavada, Archidona

Plaza y edificio del Ayuntamiento, Archidona

Plaza y edificio del Ayuntamiento, Archidona

Plaza Ochavada, Archidona

Plaza ochavada, Archidona

La plaza vista desde una colina, Archidona

La plaza vista desde una colina, Archidona

En cuanto a la Ermita de la Virgen de Gracia, la subida hay que hacerla poco a poco sin desesperar porque está bien empinada. Pero una vez arriba compensa el esfuerzo realizado. La ermita es en realidad un espacio adaptado para un nuevo uso ya que anteriormente fue una mezquita construida en el siglo IX. De esta se aprovecharon los muros, pilares y arcos, así como el minarete que hoy en día ostenta un campanario.

Ermita de la Virgen de Gracia, Archidona

Ermita de la Virgen de Gracia, Archidona

Interior de la ermita, Archidona

Interior de la ermita, Archidona

Patio de la ermita Virgen de Gracia, Archidona

Patio de la ermita Virgen de Gracia, Archidona

Alrededor de este templo estaría la que fue la Medina Arxiduna árabe, un enclave muy importante a partir del siglo VIII cuando alcanzará la capitalidad de la Cora de Rayya (la cora es la demarcación territorial utilizada en la época de los emires y califas de Al-Ándalus. Rayya correspondería a parte del territorio del sur de Córdoba y prácticamente la totalidad de la actual provincia de Málaga). Será en la alcazaba de Medina Arxiduna donde sea coronado emir Abderramán I en el año 756. De la alcazaba queda bien poco, los paños de muralla árabe con sus puertas de acceso son fundamentalmente de época nazarí.

recinto amurallado , Archidona

recinto amurallado , Archidona

muralla de Archidona

muralla de Archidona

Archidona y alrededores

Archidona y alrededores

Y es que cualquier recorrido por Andalucía es también un recorrido por Bética y Al-Ándalus. La historia de este territorio es la de las aventuras, conquistas y asentamientos de culturas antiguas tanto de la península como de otros puntos del Mediterráneo. Al ver la inmensidad desde la Sierra de Gracia, se entiende por qué otros, antes, vinieron hasta estas tierras.

 

Magníficas Baeza y Úbeda

Desde que me mudé a Granada hace casi dos meses apenas ha pasado un fin de semana sin que haga una excursión por los alrededores. Algunas son escapadas en el mismo día, otras abarcan todo el fin de semana. Y esto se debe a que en los alrededores de Granada hay muchísimo por ver. En coche en menos de dos horas se pueden visitar tantos sitios que la verdadera problemática surge al decidir adónde ir. Lugares increíbles ligados a la historia granadina como Guadix, Santa Fé o las famosas Alpujarras están todos muy cerca de Granada capital y son ideales para desconectar de la rutina semanal. Pero esta vez decidí adentrarme por primera vez en la provincia de Jaén para descubrir las joyas renacentistas de Baeza y Úbeda.

casco histórico de Baeza

casco histórico de Baeza

Tanto Baeza como Úbeda ostentan el título de Ciudad Patrimonio de la Humanidad que concede la UNESCO. El motivo de dicho título queda claro al visitar ambas ciudades con tal concentración de edificios históricos perfectamente conservados como pocas he visto. Ambas serán cuna del Renacimiento español, adquiriendo una gran importancia como bastiones cristianos tras el avance que a partir del siglo XIII va a desplazar a los musulmanes hacia Granada.

Inmediatamente después de la conquista cristiana, comienzan a construirse nuevos edificios y otros de época musulmana serán adaptados a las nuevas fe y costumbres. En el siglo XV Baeza habrá alcanzado un gran poder económico gracias a la producción de seda, azafrán, aceite y cereales. Un siglo después la ciudad ha experimentado un crecimiento demográfico espectacular, doblando el número de habitantes de un siglo antes. La pujante nobleza de la ciudad – que se jactaba de estar emparentada con Fernando III de Castilla- va a presumir de su poder encargando la construcción de palacetes y casonas, algunas de estilo gótico flamígero en su fachada como es el sorprendente Palacio de Jabalquinto encargado por Don Juan Alfonso de Benavides, perteneciente a una de las familias baezanas más importantes. La fachada está profusamente decorada con puntas de diamante, florones, lazos, pináculos y un magnífico arco conopial que la vinculan a la más pura tradición del gótico isabelino que vemos en otras ciudades como Guadalajara.

Palacio de Jabalquinto, Baeza, siglo XV.

Palacio de Jabalquinto, Baeza, siglo XV

Casas Consistoriales Altas, Baeza

Casas Consistoriales Altas, Baeza

Muy cerca del Palacio de Jabalquinto, en la plaza de Santa María se encuentra otro magnífico ejemplo del gótico flamígero en la antigua casa de los Cabrera que pasará a ser sede de las Casas Consistoriales Altas. Junto a él la catedral de Baeza, consagrada a la Natividad de Nuestra Señora y a San Isidro, se levanta sobre la antigua mezquita mayor, de hecho se aprovecha parte de la estructura de esta, lo cual puede verse en uno de los muros laterales del templo, en el que se aprecian los arcos tapiados de la antigua mezquita. La catedral tiene un aspecto renacentista con una bellísima factura en piedra dorada baezana, piedra que es la que predomina en la mayoría de los edificios de esta época y que le dan a Baeza ese aspecto dorado y distinguido.

Puerta de la Luna, catedral de Baeza

Puerta de la Luna, catedral de Baeza

callejuelas de Baeza

callejuelas de Baeza

Otra de las plazas con más encanto de la ciudad es la plaza del Pópulo con sus magníficos edificios del siglo XVI y la imponente Puerta de Jaén junto al Arco de Villalar. Tuve la suerte de poder verla por la mañana y durante el atardecer, cuando la piedra adquiere un color rosáceo y la fuente de los leones arrulla al que se detiene a admirar la arquitectura de la plaza. Los antiguos edificios de la Audiencia Civil y Escribanías Públicas, las Antiguas Carnicerías con un magnífico escudo imperial tallado en su fachada, dan la impresión de que el tiempo se ha detenido en Baeza.

Plaza del Pópulo, Antiguas Carnicerías y Fuente de los Leones

Plaza del Pópulo, Antiguas Carnicerías y Fuente de los Leones

Antiguas Escribanías, actualmente Oficina de Turismo, junto a ella, la Puerta de Jaén

Antiguas Escribanías, actualmente Oficina de Turismo, junto a ella, la Puerta de Jaén

Puerta de Jaén y Arco de Villalar

Puerta de Jaén y Arco de Villalar

Si Baeza conserva un encanto en cada rincón y lo mejor es adentrarse en sus callejuelas repletas de edificios históricos, la vecina Úbeda a sólo 9 kilómetros de distancia, es mucho más grande y su expansión le ha restado el atractivo de recoleta que tiene Baeza. No me malinterpreten, Úbeda es preciosa, pero aquí no se encuentra la uniformidad de estilos arquitectónicos que vemos en Baeza.

Hospital de Santiago, Úbeda

Hospital de Santiago, Úbeda

Uno de los mayores atractivos que tiene Úbeda es el magnífico lienzo de muralla con algunas puertas que se mantienen en perfecto estado de conservación. Ejemplos de ello son la Puerta de Granada, la Puerta de Santa Lucía y la Puerta del Losal del siglo XIV. Extramuros se observan los legendarios “cerros de Úbeda” y su olivares, pues toda la provincia de Jaén está decorada por un mar de olivos.

muralla de Úbeda

muralla de Úbeda

Puerta del Losal, Úbeda

Puerta del Losal, Úbeda

Quizá el conjunto arquitectónico más bonito y armónico de Úbeda es el que comienza con la Sacra Capilla del Salvador y se extiende hasta la Plaza Vázquez de Molina. Una sucesión de edificios del siglo XVI que son el palpable testimonio de la riqueza de la que gozó Úbeda durante el Renacimiento.

Fachada de la Sacra Capilla y Palacio del Deán Ortega, Úbeda

Fachada de la Sacra Capilla y Palacio del Deán Ortega, Úbeda

Artífices de esta sucesión de edificios y de gran parte del esplendor de la arquitectura ubetense son Francisco de los Cobos, secretario de Carlos I y posteriormente su sobrino Juan Vázquez de Molina que también desarrollará el cargo de secretario de estado de Carlos I y de Felipe II.

La Sacra Capilla del Salvador será el ambicioso proyecto de de los Cobos para igualarse con otros nobles e incluso con el emperador que proseguía con las obras de la Capilla Real de Granada. Allí se encuentra enterrado junto a su esposa, bajo el altar mayor que preside una espectacular Transfiguración de Alonso Berruguete.

Junto a la capilla funeraria se encuentra el Palacio del Deán Ortega, actualmente parador de Úbeda, también del siglo XVI, contemporáneo del Palacio Vázquez de Molina, cuyo promotor será el ya mencionado Juan Vázquez de Molina, secretario imperial. Frente a este la fachada de la Iglesia de Santa María de los Reales Alcázares cuya edificación corresponde al siglo XIII pero añadidos renacentistas y barrocos le dan ese aspecto clasicista.

Santa María de los Reales Alcázares

Santa María de los Reales Alcázares

También en Úbeda merece la pena perderse por sus calles y sorprenderse con los rincones que se van descubriendo. Pequeñas plazas con edificios renacentistas hoy adaptados a viviendas, conventos de clausura como el de Santa Clara en el cual comprar sabrosas pastas hechas por las clarisas, y saliendo del casco histórico el barrio alfarero de Úbeda, con tiendas en las que comprar artículos de cerámica.

Cerámica en una tienda de Úbeda

Cerámica en una tienda de Úbeda

Y para terminar qué mejores palabras que las del gran Antonio Machado, que vivió 7 años en Baeza como profesor de Gramática Francesa.

Escultura de Antonio Machado en Baeza

Escultura de Antonio Machado en Baeza

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.

 

Frigiliana, uno de los pueblos más bonitos de España

Hace poco alguien me dijo que en alguna parte había leído que Frigiliana era uno de los pueblos más bonitos de España. Hasta entonces, yo no había oído hablar de él, pero hay tantas cosas de las que yo no he oído hablar.

callejuelas de Frigiliana

callejuelas de Frigiliana

Una de mis hobbies favoritos mientras estoy viajando es detenerme a mirar postales. Me puedo pasar horas fascinada mirándolas pues me encanta dar con postales que me gustaría poder reproducir con la cámara, muchas me dan ideas de fotos, y lo que es mejor, a veces encuentro postales que me descubren un lugar nuevo. Y eso fue lo que ocurrió cuando hace casi dos semanas estando en Nerja vi una postal que me fascinó. En ella aparecía una callejuela empinada, con casitas todas pintadas de blanco e innumerables flores y plantas por doquier. Enseguida miré el reverso de la postal y vi el nombre del lugar: Frigiliana, no podía ser una coincidencia. Tenía que ir.

Así que al día siguiente salí en busca de Frigiliana. A apenas 10 kilómetros de la costa malagueña, concretamente de Nerja, se encuentra muy bien escondida a los pies de la Sierra de Almijara. Nada más subir hacia el pueblo se siente un aire de montaña muy agradable que invita a pasar allí todo el día.

el maravilloso entorno

el maravilloso entorno

Y es que Frigiliana lo tiene casi todo. Montaña y mar cerca, y un entramado de preciosas calles, callejuelas, muchas escaleras, plantas por doquier, y ¡apenas turistas! Sí, ¡apenas turistas! Supongo que aún es una minoría la que se entera de que este lugar existe, y a pesar de este post, espero que así siga siendo, pues Frigiliana sigue siendo una localidad muy genuina y me encantaría que conservara su autenticidad.

el blanco predomina

el blanco predomina

apenas se ven turistas

apenas se ven turistas

Las calles, apenas transitadas, se encuentran tan limpias que llama la atención. Y es que los vecinos de Frigiliana se toman muy en serio la apariencia del pueblo.

detalles

detalles

plantas por doquier

plantas por doquier

artesanía de la localidad y de otros pueblos

artesanía de la localidad y de otros pueblos

Todas las casas están impecablemente pintadas de blanco, las puertas, de madera, suelen ser azules o verdes, aunque también hay otros colores. Y el magnífico gusto con el que están dispuestas las plantas por todo el pueblo, hablan de una ciudadanía muy comprometida con el entorno y muy orgullosos del lugar en el cual viven.

puertas de Frigiliana

puertas de Frigiliana

los revestimientos de las casas también recuerdan a Chaouen

los revestimientos de las casas también recuerdan a Chaouen

Puede ser que a algunos viajeros que hayan estado en pueblos del Rif marroquí, como Chaouen, sientan una especie de déjà vu, pues caminando por sus calles del barrio morisco uno podría pensar que ha sido transportado a los alrededores de Chaouen. No sólo por las callejuelas, los materiales que revisten algunas casas, las puertas azules y lo pintoresco del pueblo, también por su situación al pie de la Sierra.

España o Grecia

¿España o Grecia?

También recuerda a los pueblos de las islas griegas, a tal punto que uno se pregunta a veces si está en España o en Santorini. Y es que hay lugares, como este, que muchas veces relacionamos con destinos más lejanos, con otros países, culturas, lenguas, pero lo cierto es que están cerca, sólo hay que buscarlos.